Hace poco leí un libro de Osho donde decía: “ningún camino ha llevado a la iluminación de las personas, como si lo ha hecho la meditación” y una parte de mí está muy de acuerdo con esa frase, y otra parte de mí pensó: “hasta ahora”, porque quién sabe qué más cosas y seres conoceremos después.
Aproximadamente en el año 2018 es cuando empecé mi camino en el mundo de la meditación y el autoconocimiento, si bien vengo de un padre que desde muy niña me adentró en este mundo, no fue hasta que tuve unos 30 años que empecé a interesarme o darme curiosidad la práctica de la meditación.
Mi padre pertenecía a un grupo que se llamaba “El Centro de Conciencia Cósmica del Perú”, y desde que era muy niña, las reuniones eran en mi casa, veía a muchas personas adultas vestidas de blanco, rodeadas de velas, y papá me encerraba en el cuarto por varias horas hasta que me quedaba dormida porque “se movía mucha energía ahí y yo no debería estar expuesta a eso”, por eso me quedaba en la habitación de mis padres con mi mamá, mi hermano y mi nana.
Nunca olvidaré esos viernes, que fueron por mucho tiempo. Quien diría que luego me encantaría seguir a papá en eso, jamás lo hubiera imaginado.
Cuando empecé a meditar, al inicio, era muy frustrante para mí porque tenía la vieja creencia de que, meditar era poner la mente en blanco, me hubiera encantado que alguien con amor me guiara y me dijera que no, y por eso ahora cuando yo comparto esta técnica la comparto desde ese lugar, primero derrumbando algunos mitos, y es lo que me gustaría hacer el día de hoy:
✅ La meditación no es poner la mente en blanco
Porque la mente tiene una función, que es pensar y es útil para eso, el problema es cuando la mente me domina a mí y yo no a ella. Entonces la meditación es una práctica acumulativa, porque no se da de la noche a la mañana, que me ayuda a estar más presente en este momento presente y tener más dominio de ella para que ella no me controle a mí.
✅ La meditación es un juego
En donde si cada vez lo practico más, cada vez me vuelvo más experto en esta disciplina. Es como la primera vez que juego tenis, por ejemplo, el primer día voy a tirar la pelota a cualquier lugar hasta incluso fuera de la cancha, pero con la práctica y con el tiempo, puedo hacer que la pelota caiga dentro del campo, y eso también se logra con la meditación y los pensamientos.
✅ La meditación no es siempre estar sentado con las piernas cruzadas y respirando
Hay un montón de técnicas meditativas, desde las más pasivas, como los pranayamas donde efectivamente enfoco mi atención en la respiración y me conecto con el cuerpo, luego tenemos a los mantras donde repito varias veces algunas oraciones en sánscrito, tenemos las meditaciones con visualización donde voy siendo guiado por un pequeño viaje hacia adentro, hasta las meditaciones en movimiento que son mucho más activas, y dentro de estas técnicas tenemos muchas escuelas y técnicas, así que como verán, la meditación no es solamente estar sentado con los ojos cerrados y las piernas cruzadas.
✅ Lo más difícil de meditar es justamente eso, sentarme a meditar
No tenemos que tomar mucho tiempo de nuestro día haciéndolo. De hecho, lo más recomendable al inicio es no meditar más de tres minutos, para que el hábito se vaya dando de a pocos y para que desde el inicio no tenga que pelearme con la meditación, sino que amigablemente vaya entrando en mi vida, hasta que poco a poco, y con el paso del tiempo, llegue a sentir que si no medité hay algo de mi día que no se completó.
Entonces, dicho todo esto,
¿cuál es la mejor técnica para mí?
Es simple, la que a ti te hace bien. No la meditación que ayudó a tu mejor amigo o la que tu mamá escucha todas las noches antes de dormir, sino aquella con la que tú te sientes cómodo meditando.
Muchas veces, dentro de mi acompañamiento terapéutico, meditamos juntos, porque al final del camino siempre soy una fiel creyente que la meditación es el camino, que cuando la haces parte de tu vida, como un hábito real, casi tan real como comer, ya no necesitarás de nada más; incluso el acompañamiento terapéutico que requerías cada quince días, o una vez al mes, cada vez va a ser más espaciado; porque en terapia la mayoría de los síntomas que se presentan son a través de la mente, pero si ella ya no te domina, entonces ¿a dónde se va?, entonces puedes regresar a ti, entonces estás en casa.
Espero que estas palabras hayan resonado en una partecita de ti, toma de ellas lo que te sirva, y lo que no, déjalo conmigo que me pertenece.
Con amor, Nay ♡


